Las particularidades británicas en la Unión Europea

¡Hola señores delegados! Hablaremos ahora un poco de las particularidades británicas, en comparación con la Unión Europea. Desde su adhesión a la comunidad económica europea en 1973 y hasta hoy, Gran Bretaña mantuvo algunas políticas que siempre la diferenciaba, cultural y económicamente, del resto del bloque.

Una de las políticas de integración de los países europeos rechazadas por Inglaterra es el Espacio Schengen. Este acuerdo dispone de reglas que conectan sus signatarios en relación a la libre circulación de personas, bienes, servicios y capital, y a la disminución de control individual en las fronteras internas de esas naciones, como si hicieran parte de un único país, bajo un sistema de protección colectivo (SIPMANN, 2017). Establecido en 1995 y con la participación de 26 miembros, el Espacio Schengen es un reflejo de la perspectiva Británica negativa en respeto a las políticas comunitarias y sus ganas de mantenerse protegida de los maleficios generados por una abertura de puertas a los intereses extranjeros (SCHENGEN VISA INFO, s/d).

Gran Bretaña prefirió no hacer parte de la zona del euro, porque le gustaría detener control de sus políticas fiscales, mantener su independencia financiera, regular el tipo de interés o modificar su política de cambio para fomentar la entrada o salida de dólares. Cuando ocurrió la crisis económica de 2008, por ejemplo, Reino Unido, como los países-miembros de Unión Europea, tuvieran profundas recesiones relacionadas con la crisis bancaria estadounidense. Sin embargo, por tener control de su sistema monetário, Gran Bretaña pudo mantener sus tipos de interés bajos, para que los británicos hubiesen mayor poder adquisitivo y hiciesen circular la libra, lo que haría un crecimiento económico más ágil. Otro ejemplo de la ventaja de detener control de las políticas monetarias fue la crisis de recesión en Gran Bretaña en 2011, que ocurrió mientras el ECB (Banco Central Europeo) puso sus tipos altos, por tener miedo de una inflación en Europa. Esto no beneficiaría el Reino Unido, pués en recesiones las tasas de interés deben mantenerse bajas para fomentar empleos y transacciones (PETTINGER, 2016).

Aunque Unión Europea no tenga papel directo en el establecimiento y cobro de impuestos,  hay una responsabilidad de supervisar las normas fiscales nacionales de todos los Estados-miembro, para que el mercado único asegurar libre circulación de productos, personas, servicios y capitales, así como la indiscriminación de quaisquer miembros del bloque por tasaciones abusivas y también asegurar que no haya una disparidad de tasas alarmante entre los países.  La salida de Reino Unido de Unión Europea los obligaría a hacer nuevos acuerdos económicos bilaterales con otros países del mundo, así como establecer sus tasas alfandegárias como quisiera a los Estados que sean necesarios, porque ya no regularía el interés en los productos extranjeros de la misma manera que UE. (SÍTIO DE FISCALIDAD DE UE, s/d)

Que Reino Unido es caracterizado por su postura proteccionista y de difícil negociación, eso ya lo sabemos. Ahora, partiendo para un análisis de la razón para ese comportamiento en las relaciones internacionales es algo exige una amplia variedad de perspectivas. Una de las justificaciones que se puede inferir es que está en inmerso en la historia inglesa repetidos momentos de posición proteccionista, desde su desarrollo inicial (que la llevó, posteriormente, al status de Estado Liberal) hasta el momento en el que se vio el fin de la Pax Británica, en 1914. Eso hace con que los ingleses crean que un grán país como ese no debe someterse a una legislación superior que puede ser desfavorable a su desarrollo.

Además de la esfera histórica, es notable que el nacionalismo en Gran Bretaña es muy fuerte, lo que resulta en dificultades de se aceptar políticas de inmigración altamente flexibles, justificando, por ejemplo, el rechazo al ingreso en el Espacio Schengen. Todos eses caminos observados en la Política Externa británica, nos lleva a pensar el Brexit no como un acontecimiento imprevisible, sino un desenlace de un aglomerado de actitudes nacionalistas de Reino Unido ante el sistema internacional. (MARTINEZ, 2016)

 

REFERENCIAS

 

PETTINGER, Tejvan. Should UK join the Euro? 2016. Disponible en: <https://www.economicshelp.org/blog/771/euro/should-uk-join-the-euro/>   Accesso en: 25 sep. 2018

Schengen Visa Info. s/d. Disponible en: <https://www.schengenvisainfo.com/es/schengen-paises/&gt; Accesso en: 25 sep. 2018

Sítio de fiscalidad de Unión Europea. Disponible en: <https://europa.eu/european-union/topics/taxation_es&gt; Accesso en: 27 sep. 2018

SIPMANN, Marcos. Reino Unido: un país que ni quiso ni supo adaptarse al sueño europeo. 2017 Disponible en: <http://www.eleconomista.es/noticias-amp/8255367/un-pais-que-ni-quiso-ni-supo-adaptarse-al-sueno-europeo-&gt; Acceso en: 26 de Septiembre de 2018.

MARTINEZ, Silvia. Reino Unido – Unión Europea: 43 años de tormentosas relaciones. 2016. Disponible en: <https://www.elperiodico.com/es/internacional/20160623/43-anos-de-tormentosas-relaciones-5224439&gt; Acceso en: 26 de Septiembre de 2018.

Autor Desconocido.  Schengen Visa Info. s/d. Disponible en: <https://www.schengenvisainfo.com/es/schengen-paises/&gt;. Acceso en: 25 de Septiembre de 2018

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